La anécdota es una de las más repetidas sobre la visita de Muhammad Ali a la Argentina en noviembre de 1971 y tiene un fuerte valor simbólico, aunque conviene distinguir entre lo que está documentado y lo que pertenece a la tradición oral.

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El relato que difundió Aníbal Rucci coincide con una versión que circula desde hace décadas y que fue reconstruida en un artículo de Diego Lanese para Data Gremial. Allí se señala que, mientras viajaban desde Buenos Aires hacia Lanús, Ali preguntó dónde estaban los negros, ya que no veía ninguno. La respuesta atribuida a José Ignacio Rucci fue: "Acá, los negros somos nosotros".

La frase tiene sentido dentro del contexto político y social argentino. Rucci no hablaba de raza en un sentido biológico, sino de la expresión "cabecitas negras", utilizada de manera despectiva por sectores de las clases altas y medias antiperonistas para referirse a los trabajadores, los migrantes internos y las bases populares del peronismo. En otras palabras, estaba trazando un paralelo entre la discriminación racial que sufrían los afroestadounidenses y la estigmatización social que padecían los sectores populares argentinos.

El periodista Luciano González detalló sobre aquella noche: “Ali comió chorizo y bebió vino, conversó con todo aquel que se le acercó, con la asistencia de un traductor y con el peronismo como tema central”.

El propio artículo aclara, sin embargo, que muchos de los episodios de ese asado forman parte de una historia "poco documentada, aunque bien repetida", y habla de "la leyenda" al referirse a varios diálogos de aquella jornada. Es decir, no existe una grabación ni una transcripción contemporánea que confirme palabra por palabra ese intercambio, aunque numerosos testimonios posteriores lo reprodujeron.

Una forma rigurosa de contar la anécdota sería:

Durante su visita a la Argentina en 1971, Muhammad Ali fue invitado por José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel a un asado en una fábrica metalúrgica de Lanús. Según una anécdota repetida por distintos testigos y reconstrucciones posteriores, durante el viaje Ali preguntó: "¿Dónde están los negros?". Rucci respondió: "Acá, los negros somos nosotros", en alusión a los "cabecitas negras", el mote despectivo con el que las élites identificaban a los trabajadores y al peronismo. La frase buscaba establecer un puente entre la discriminación racial que sufrían los afroamericanos y la exclusión social de las clases populares argentinas.